Domingo, abril 30, 2017
Bienestar

Por: María García

Columnista freelance. Escribo. Siempre de prisa. Los Angeles, CA.

Cuando tenemos que multiplicarnos para lograr sacar adelante las cientos de demandas de nuestros días, eliminar horas de descanso parece la única respuesta. Lo sé porque lo he hecho miles de veces y siempre me preguntó ¿quién puede darse el lujo de un descanso suficiente todos los días? Y es que de acuerdo con las últimas investigaciones, parece que no se trata de un lujo sino de una necesidad ya que la mínima falta de sueño, afecta nuestro humor, niveles de energía y la habilidad para manejar las diferentes presiones a las que estamos sometidos.

Hay muchas cosas que parecen más interesantes que dormir, pero al igual que hacer ejercicio y comer bien, el sueño es necesario para una salud óptima y sentirse bien. No dormir nos resta productividad, agilidad mental, creatividad, vitalidad física e inclusive, nos hace engordar. ¡No existe otra actividad que traiga tantos beneficios con tan poco esfuerzo!

Estos son algunos de los mitos y hechos al respecto, de acuerdo con el Instituto Nacional de la Salud, de los Estados Unidos.

  1. Dormir una hora menos por noche, no afectará tu funcionamiento durante el día. Dormir inclusive una hora menos de lo recomendado afecta tu salud cardiovascular, tu balance energético y tu habilidad para combatir infecciones.
  2. Tu cuerpo se ajusta rápidamente a los diferentes horarios de descanso. Toma más de una semana ajustar el sueño a nuevos usos horario y esto afecta en la calidad del sueño.
  3. Dormir mucho es bueno. La cantidad de horas que duermes no es tan importante como la calidad. Algunos duermen 8 o 9 horas pero continúan descansado porque la calidad de su sueño es baja.
  4. Puedes reponer en el fin de semana las horas de sueño perdidas. Aunque puede ayudar una parte del déficit de descanso, no las reemplaza y es recomendable continuar con los horarios de ir a la cama y levantarse para tener ciclos de descanso regulares.

Dicho lo anterior, el adulto duerme en promedio un poco menos de siete horas por noche, pero es una receta para un problema crónico del sueño, ya que el mínimo indispensable es de entre siete horas y media a nueve horas de sueño diario. En caso de no cumplir con este requerimiento, una de las soluciones recomendadas por los doctores, es recurrir a las siestas diurnas.

Solo porque puedes hacer tus actividades regulares durante el día después de menos horas de descanso, no significa que lo estés haciendo bien. Si no te sientes lleno de energía y alerta durante todo el día, es necesario que revises tus hábitos porque aunque muchos dicen que con seis horas de sueño es suficiente para ellos, investigadores de la Universidad de California, descubrieron que tan solo 3% de la población tiene un gen que les permite funcionar correctamente con tan pocas horas de descanso.

A continuación mostramos las rutinas de descanso de 7 personas exitosas.

Bill Gates, Fundador de Microsoft.                                   12:00 am – 7:00 am

Richard Branson, Fundador de Virgin.                              12:00 am – 6:00 am

Barack Obama, Presidente de los Estados Unidos.            1:00 am – 7:00 am

Winston Churchil, Primer Ministro de Inglaterra.              3:00 am – 8:00 am

Thomas Alva Edison, Inventor norteamericano.              11:00 pm – 4:00 am

Jeff Bezos, Fundador de Amazon.                                    10:00 pm – 5:00 am

Elon Musk, Fundador de Tesla y SpaceX.                         1:00 am – 7:00 pm

 

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Por: Redacción PZ &nbs...

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Por: ANDREA P. ALCIBAR
TW. nutrase100@gmail.com

Licenciada en Nutrición y Estudiante de la Maestría en Nutrición Clínica en la Universidad del Valle de México, Campus Coyoacán.nutrase100@gmail.com
Andrea Pérez Alcibar

ConductasSaludablesDe acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, la prevalencia de sobrepeso y obesidad es del 70%, del cual el 35% es en niños y adolescentes. Esta se ha incrementado un 3% en 6 años, y no sólo en la cantidad de personas que la padecen, sino en el grado; llevando al aumento de enfermedades crónico-degenerativas, como diabetes mellitus y enfermedades cardiovasculares.

Lo anterior es causado por cambios negativos en el estilo de vida, principalmente en los hábitos de alimentación y en la disminución de la actividad física por la “falta de tiempo” y el ritmo de vida tan acelerado, sin embargo; esto no justifica la elección incorrecta de alimentos para tener hábitos saludables y mejorar así, la calidad de vida.

Para modificar estilos de vida y crear conductas saludables, es necesario comenzar con algún cambio pequeño y constante hasta que se haga costumbre. Solo así podremos mejorar por completo  nuestra rutina alimentaria.

Debe de tomarse en cuenta que si tratamos de modificar distintos hábitos al mismo tiempo o realizar un cambio muy drástico, mayor será el riesgo de fracasar. Es recomendable iniciar con un solo reto en mente para ir logrando poco a poco el objetivo, por ejemplo; para dejar el hábito del consumo de bebidas carbonatadas o industrializadas se puede comenzar con reducir a la mitad su consumo, hasta eliminarlo completamente y sustituirlo por agua de fruta natural sin azúcar o agua simple.

De la misma forma, también es común, comer fuera de casa o dedicar poco tiempo a las comidas, esto es algunas veces dificil de modificar, sin embargo; siempre está la opción de elegir la calidad y tipo de alimentos que pueden ser mejores para nuestro cuerpo.

La perseverancia y la paciencia son fundamentales para mantener estas correcciones y es importante tener en mente que siempre estamos a tiempo para cambiar y tener mejor calidad de vida.

Recuerda: “Los grandes cambios comienzan con los más pequeños”.

Por: ANDREA P. ALCIBAR
TW. nutrase100@gmail.com

Licenciada en Nutrición y Estudiante de la Maestría en Nutrición Clínica en la Universidad del Valle de México, Campus Coyoacán.nutrase100@gmail.com
Andrea Pérez Alcibar

 

Con el ritmo de vida tan acelerado de nuestros días y la falta de tiempo, no se le da la importancia a cosas tan simples como el realizar por lo menos las tres comidas principales en forma y sobre todo el desayuno… y lo peor es que estos malos hábitos son los que se enseñan a los hijos, acostumbrándolos a saltar la comida más importante del día.

Tras un ayuno nocturno largo de entre 8 a 12 horas, el cuerpo necesita energía para realizar las actividades del día. Si el desayuno no se realiza, el cuerpo utilizará las reservas corporales para mantener el metabolismo activo para las funciones vitales y para las actividades que se realicen, sin embargo; esto puede traer consecuencias como llegar con más hambre a la hora de la comida, consumir alimentos “chatarra” entre comidas, aumentar de peso y sobre todo sensación de debilidad y cansancio durante el día.

Hay estudios que demuestran que las personas que no desayunan tienen menor rendimiento escolar o laboral, ya que el cerebro es el principal órgano que requiere glucosa para sus funciones.

Para que un desayuno sea completo, se deben incluir todos los grupos de alimentos. Se puede elegir como proteína una ración de leche o yogurt (de preferencia descremados), huevo, quesos frescos o jamón. Para los hidratos de carbono se debe de incluir por lo menos una ración de fruta y una a dos raciones del grupo de los cereales, ya sea tortilla, avena, amaranto, pan integral o algún cereal de caja sin azúcar. Por último, para tomar en cuenta las grasas, se puede incluir aguacate, nueces, almendras, coco o algún tipo de aceite.

Su preparación o consumo no tiene por qué quitar mucho tiempo, hay opciones rápidas que se pueden comer en el camino al trabajo o a la escuela como un sándwich y fruta, o avena con leche y fruta, por mencionar tan solo dos ejemplos.

Si se toman en cuenta los grupos de alimentos anteriores, el desayuno será completo y se tendrá la energía necesaria para realizar las primeras actividades del día.

– Estoy a sus órdenes para recomendarles guías alimentarias y auxiliarlos en su nutrición diaria en nutrase100@gmail.com –

Por: ANDREA P. ALCIBAR
TW. nutrase100@gmail.com

Licenciada en Nutrición y Estudiante de la Maestría en Nutrición Clínica en la Universidad del Valle de México, Campus Coyoacán.nutrase100@gmail.com
Andrea Pérez Alcibar

Ha empezado el mes de diciembre y los festejos también, junto con las comidas y bebidas clásicas de la época, que son en su mayoría de alta densidad energética y ricos en grasas y azúcares.

Para evitar subir de peso en las fiestas decembrinas, te dejo unos consejos:

  • La porción es lo más importante. Si vas a querer probar de todo, mejor sirvete pequeñas cantidades para así comer de todo.
  • Intenta consumir de todos los grupos de alimentos en cada comida. Tu alimentación debe mantenerse equilibrada también en esta época.
  • Si te toca cocinar, es recomendable preparar los alimentos con la menor cantidad de grasa posible, eligiendo preparaciones al horno, al vapor, asados o guisados con poco aceite.
  • Los ponches típicos de frutas es necesario prepararlos sin azúcar o piloncillo, las frutas le darán un dulzor natural y si te gusta muy dulce, mejor utiliza sustitutos de azúcar como el Stevia o Splenda (sobre todo si padeces de diabetes).
  • Evita las botanas, especialmente si son frituras, chicharrones, etc. Estos te darán saciedad antes de tiempo.
  • Sírvete en un plato chico y una sola vez. El tamaño del plato te hará percibir mayor cantidad de alimento. Cuando termines retira el plato para quitarte la tentación de comer de nuevo.
  • De preferencia toma agua natural. Y las bebidas alcohólicas limítalas a 1 copa si eres mujer o a 2 copas si eres hombre.
  • Realiza ejercicio diariamente por lo menos 30 minutos.

 

Recuerda que las fiestas decembrinas son para festejar y disfrutar con la familia y amigos, NO PARA COMER DE MÁS. Aprovecha para realizar actividades en compañía y MODERA la cantidad de alimentos que comes.

 

¡Felices fiestas!

Por: ANDREA P. ALCIBAR
TW. nutrase100@gmail.com

Licenciada en Nutrición y Estudiante de la Maestría en Nutrición Clínica en la Universidad del Valle de México, Campus Coyoacán.nutrase100@gmail.com
Andrea Pérez Alcibar

Estamos en una época en la que debido a la carga laboral, la mayoría de las personas no le dedica un tiempo adecuado a la comida. Para esas horas, el desayuno ya se ocupó como energía en las actividades matutinas, por lo que necesitamos volver a recargarla

Una comida debe de contener todos los grupos de alimentos para que el aporte de nutrimentos sea completo y equilibrado.

Se debe de incluir como plato principal una ración de verduras, las cuales de preferencia deben de ser crudas para que el aporte de vitaminas y minerales no se pierda durante la cocción.

También debemos incluir una porción de alimentos de origen animal como pescado, pollo o carne roja (res o cerdo magras) para cubrir la parte proteica. Una porción de este grupo es aproximadamente de 90 a 120 g, lo que equivale al tamaño de la palma de la mano.

Y por último para cubrir los hidratos de carbono, es necesario que incluyamos una porción de cereales, ya sea arroz, pasta, tortilla o algún tipo de pan integral. Y en caso de que se consuma algún postre, es recomendable una fruta.

Recuerda que todo debe ser con moderación.

                        Algunas recomendaciones:

  • Dedicarle un tiempo específico a la hora de la comida.
  • Procurar comer siempre a la misma hora.
  • Comer en familia o en compañía.
  • Comer despacio para evitar consumir alimentos de más.
  • En los restaurantes: evitar botanas, pedir medias órdenes o compartir los platillos, escoger carnes magras y preparaciones con poca grasa. Y limitar el consumo de bebidas alcohólicas o azucaradas.
  • Disfrutar la comida y hacer de ella un momento agradable y placentero.

Por: ANDREA P. ALCIBAR
TW. nutrase100@gmail.com

Licenciada en Nutrición y Estudiante de la Maestría en Nutrición Clínica en la Universidad del Valle de México, Campus Coyoacán.nutrase100@gmail.com
Andrea Pérez Alcibar

La gran mayoría, tenemos como eterno propósito bajar de peso, así que decidimos cambiar nuestro estilo de vida y comenzamos con nuestros hábitos alimentarios o realizando ejercicio, sin embargo; muchas veces no vemos los resultados que esperábamos, nos desanimamos y regresamos a las rutinas.

Seguramente lo anterior les es familiar y esto puede pasar por 3 razones principales:

  1. Lo que se decide cambiar de la forma de comer no es lo adecuado. A veces se elimina algún grupo de alimentos como los hidratos de carbono, ya que se cree que “comerlos engorda”. Sin embargo el eliminar este grupo, únicamente logrará reducir nuestro peso rápidamente pero con un alto riesgo de rebote al reintroducirlos y además sometemos al cuerpo a un cambio en el metabolismo, que si se mantiene por mucho tiempo puede degenerar en resistencia a la insulina y diabetes. Otra causa puede ser que comamos muy poco y de manera desequilibrada, sin tomar en cuenta los requerimientos de los nutrimentos necesarios para cada persona, lo que no solo causa malestar físico, desanimándonos a seguir.
  1. El ejercicio no es el indicado. La mayoría del tiempo se escogen ejercicios anaeróbicos (pesas) en lugar de ejercicio aeróbico o cardiovascular y además, el tiempo de actividad no suele ser el adecuado. Para que el ejercicio cause un efecto determinante, se necesitan 45 minutos efectivos de ejercicio aeróbico (correr, nadar, bicicleta, etc.) por lo menos 5 veces por semana, esto logrará mantener la pérdida de peso y de grasa por más tiempo.
  1. El peso en vez de bajar sube. Con el ejercicio, la composición corporal cambia, la masa muscular se incrementa y la grasa disminuye. El músculo pesa más que la grasa, y la grasa abulta más que el músculo. Un litro de músculo pesaría 1.06 kg y uno de grasa 900 gramos; es por eso que el peso aumenta a pesar de que el porcentaje de grasa disminuya.

Para lograr tus objetivos, lo más adecuado es asistir con un experto en nutrición para definir una rutina controlada, monitorear tus cambios y sobre todo evitar poner en riesgo tu salud.

Por: ANDREA P. ALCIBAR
TW. nutrase100@gmail.com

Licenciada en Nutrición y Estudiante de la Maestría en Nutrición Clínica en la Universidad del Valle de México, Campus Coyoacán.nutrase100@gmail.com
Andrea Pérez Alcibar

Recientemente se ha puesto de moda la desintoxicación mediante dietas con el objetivo de limpiar el organismo y bajar de peso, sin embargo; no hay sustento científico que avale que esto sea benéfico para el cuerpo.

El cuerpo tiene sus propias funciones de eliminación de sustancias tóxicas mediante el hígado, riñones, intestino y piel. No necesita de ninguna ayuda extra para realizar esta tarea.

El principio del DETOX es utilizar dietas líquidas a base de jugos de verduras y frutas, sin incluir ningún alimento sólido, hasta progresar, eliminando así alimentos como las carnes rojas y los procesados. Sin embargo, el realizar este tipo de dietas, trae problemas metabólicos y nutricionales, sobre todo si se utilizan por mucho tiempo, ya que una baja ingesta, genera la producción de cuerpos cetónicos para la obtención de energía, los cuales son tóxicos para el cuerpo y producen síntomas como cansancio, dolor de cabeza y desmayos por la falta de glucosa, además de causar deficiencias de vitaminas, minerales y electrolitos.

El consumo elevado de jugos causa hiperglucemias (incremento de glucosa en sangre), por lo que personas con diabetes, resistencia a la insulina, hipertensión y obesidad, no deben consumirlos. El hecho de que no se recomienden – y menos como único alimento – es debido a que no se le está dando al cuerpo la energía y los nutrimentos necesarios para sus funciones básicas (proteína y grasas esenciales), además de que incrementan los niveles de triglicéridos y grasa corporal.

Para obtener los nutrimentos necesarios para mantener un buen estado de salud, se necesita de una dieta equilibrada, sin eliminar ningún alimento. Es recomendable incluirlos en su forma natural, para evitar los cambios metabólicos que ocasionan.

El realizar esta “desintoxicación” con el fin de bajar de peso, ocasiona pérdida rápida de peso a costa de agua y músculo ¡no de grasa! y al reincorporar una alimentación normal, el peso puede recuperarse rápidamente causando lo que conocemos como rebote.

Por lo anterior y para evitar cualquier problema, es importante que antes de iniciar cualquier tipo de dieta, consultes a tu especialista en nutrición para que te asesore en el tipo de alimentación adecuada a tus necesidades.

Por: ANDREA P. ALCIBAR
TW. nutrase100@gmail.com

Licenciada en Nutrición y Estudiante de la Maestría en Nutrición Clínica en la Universidad del Valle de México, Campus Coyoacán.nutrase100@gmail.com
Andrea Pérez Alcibar

Beneficios-de-realizar-ejercicio-nikeEl sedentarismo es uno de los factores de riesgo más importantes de morbimortalidad en México y el mundo, ya que se asocia con la presencia y mal control de enfermedades crónico degenerativas.

Datos de la OMS nos dicen que la inactividad física es la principal causa del 21% al 25% de cánceres de mama y colon, el 27% de casos de diabetes y el 30% de cardiopatías isquémicas (arteriosclerosis de las arterias coronarias).

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud del 2012 (ENSANUT), se estima que el 58.6% de los niños y adolescentes de 10 a 14 años no realizaron actividad física durante los últimos 12 meses anteriores a la encuesta, el 38.9 % realizó una o dos actividades y el 2.5% más de tres actividades. En cuanto a los adultos, la encuesta informó que en 6 años, la prevalencia de sedentarismo aumentó significativamente a 47.3%.

Si bien conocemos que hacer ejercicio es saludable, estos son algunos de sus beneficios específicos:

  • Desarrolla coordinación, equilibrio, fuerza, resistencia y flexibilidad.
  • Aumenta la autoestima al mejorar la imagen corporal.
  • Disminuye la ansiedad y el estrés por la generación de endorfinas.
  • Incrementa la masa muscular y disminuye grasa corporal, lo que aumenta la tasa metabólica (quema de más calorías).
  • Disminuye el “picoteo” entre comidas.
  • Mejora la sensibilidad a la insulina, el nivel de glucosa, la presión arterial y el perfil de lípidos (disminuye colesterol total, colesterol “malo” LDL y triglicéridos, y aumenta colesterol “bueno” HDL)
  • Previene la osteoporosis y el cáncer.
  • Mejora la respuesta inmune.
  • Mejora la función cardiorespiratoria y muscular.
  • Mantiene la pérdida de peso a largo plazo.

Por todo lo anterior, se recomienda realizar de 30 a 45 minutos de ejercicio aeróbico 5 veces a la semana y es importante que no dejes pasar más de 2 días seguidos, para que los beneficios sirvan (y se noten más).

Te invito a que te actives. Encuentra algún ejercicio de tu agrado para que sea más fácil realizarlo constantemente y conviértelo en parte de tu rutina diaria.

¡MUEVETE Y ACTIVATE! notarás la diferencia…

Por: LOURDES VILLANUEVA
TW. @YuyisVG – www.healthandtonic.com

Comunicadora con Master en Gobierno y Políticas Públicas. Mamá, esposa, bloguera y emprendedora. Marketing y Comunicación para Non Profits.@YuyisVG
www.healthandtonic.com

Todos los días son de cambios. Ante las dificultades para cumplir con metas de ejercicio y alimentación, la factura la terminamos pagando nosotros mismos y es fundamental reestructurar comidas, horarios y prioridades.

A continuación presentamos algunas recomendaciones para planear nuestras semanas y lograr las metas de salud que nos propongamos:

Genera tu objetivo final.

Responde a la pregunta ¿por qué quiero hacer esto? Ponle nombre y apellido: Para acabar con mis malestares estomacales, para activarme físicamente, para cortar la herencia de la diabetes, para bajar de peso, para eliminar mi adicción a los carbohidratos… busca esa motivación real y con sentido. La mía es controlar mi enfermedad (Lupus) y estar saludable para mi familia.

No importa que no sea lunes.

Nosotros somos nuestros peores enemigos. ¿Cuántas veces nos auto convencemos de no empezar? ¿Cuántas veces decimos “es mitad de semana, me espero al lunes”? No lo hagas. Este pretexto viene siempre acompañado de indulgencias que nos llevar a hacer peor y más difíciles las cosas. La clave es no dar pasos para atrás.

Ten metas concretas.

Hacer una lista de pasos a seguir para lograr el objetivo ya definido. ¿Qué necesito alcanzar esta semana para estar más cerca de la meta? Recuerda ser concreto y cumplir los propósitos un día a la vez. Tu lista puede tener estos elementos: Dejar de comer los antojos ya que me generan malestar estomacal. Comer más vegetales y menos sal. Iniciar un programa de ejercicios.

Haz un plan semanal.

Comenzando hoy, establece una lista de metas, ponles día, fecha y hora si son actividades o comidas. Por ejemplo: Lunes, Martes y Viernes. Comer en casa. Martes y Jueves, correr de 8:30 a 9:00 pm. Definir tus horarios te ordenará la semana y te permitirá cumplir el resto de tus objetivos. Si le das un momento a cada cosa, es más fácil cumplir la meta.

Genera tu menú de la semana.

Define qué vas a comer cada día ya sea en casa o fuera de ella. Balancea tus comidas: vegetales, frutas, proteínas, grasas, fibra. Si no comes en casa te será más fácil apegarte a tu dieta si tienes idea de lo que debes comer.

Genera un plan maestro.

En una sola hoja resume tus metas de la semana, tu horario y tu menú. De esta manera, podrás hacer una evaluación visual de tus objetivos y tus mejoras.

Cámbiate “el chip”.

La planeación no sirve de nada si no aceptamos el cambio y lo hacemos nuestro. No importa si algo salió mal. Si se complicó, toma nota, colócalo en tu plan maestro y adáptate mejor la siguiente semana

Por: LOURDES VILLANUEVA
TW. @YuyisVG – www.healthandtonic.com

Comunicadora con Master en Gobierno y Políticas Públicas. Mamá, esposa, bloguera y emprendedora. @YuyisVG
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Hábitos para combatir la tristeza-masquesaludHay momentos que por diversas circunstancias nos encontramos tristes o deprimidos, ya sean cambios hormonales, enfermedades, factores ambientales, predisposiciones genéticas o pérdidas de algún tipo, sin embargo; existen muchas alternativas para combatirla.

Haz ejercicio. Hacer ejercicio tiene muchos beneficios para el cuerpo. Ayuda a la oxigenación del cerebro, a la circulación de la sangre, desintoxica y libera endorfinas, sustancias que funcional como analgésicos naturales.

Mejora tu alimentación. Tener una buena alimentación ayuda a mantenerte sano y sentirte bien. Para luchar contra la tristeza, es necesario incluir los siguientes nutrientes en tu dieta diaria:

  • Vitamina C. Debe ingerirse diariamiente ya que no se acumula en el organismo. La encontrarás naturalmente enla naranja, toronja, limón, piña, ajo, fresas, frambuesas, zarzamoras y mora azul, así como en la papaya, las nueces y las almendras.
  • Complejo B.Las vitaminas de complejo B ayudan a regular las funciones neurológicas, dan energía al organismo, ayudan a la digestión, la memoria y los niveles de serotonina (neurotransmisor que ayuda a regular la angustia, la ansiedad, el miedo y la agresividad). La encontrarás naturalmente en: huevo, frutos secos, carne, pollo, pescado, cacahuates, vegetales de hojas verdes, peras y manzanas.
  • Entre los más importantes se encuentran el calcio, el magnesio, el potasio, el selenio y el litio. Encuéntralos en las espinacas, el plátano, el coco, el higo, las castañas, las nueces, las frutas, el ajo, los crustáceos, los mariscos, las sardinas, el sésamo y el huevo.
  • Omega -3.Esta sustancia es rica en beneficios para el organismo y ayuda al equilibrio mental. Encuéntrala en el salmón, el pescado azul, las almendras y las avellanas.

Evita el alcohol. Esta bebida es un depresor del sistema nervioso. Así que si estás triste, ¡no lo ingieras!.

Cambia el café por un te. Un te de hierba natural por la mañana y otro en la noche, te traerán todos sus beneficios ya que calma el sistema nervioso. Evita que contenga cafeína.

Ten horarios fijos para dormir y levantarte. La alteración en los horarios en los que te vas a la cama y te levantas generan problemas para dormir ya que trastornan tu cerebro. Comienza a descansar.

Piensa positivo. Nada va a cambiar si no te cambias tú. Necesitas reflexionar sobre lo que te mantiene triste y generar pensamientos positivos y alternativas. No hay depresión que se cure sin paciencia y voluntad.

Organízate. Haz una lista de actividades placenteras y hazlas. Cuando nos sentimos tristes tendemos a la inactividad y la falta de motivación nos inmoviliza. Cuando estés así, saca lápiz, papel, haz una lista y organiza mejor tu día. Cumple tus metas y consiéntete.

Extra. Recuerda consultar a un profesional siempre que lo necesites.

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